Las víctimas son fundamentalmente mujeres jóvenes y, en muchos casos, los instigadores son exparejas u otras personas que pretenden humillar y atacar su reputación mediante la publicación de este tipo de imágenes. En los últimos años el aumento de actividades como el sexting (envío de imágenes y otro tipo de contenido íntimos a través plataformas online) han multiplicado los casos de Revenge Porn.